martes, 27 de abril de 2010

Continúan muestras de solidaridad a Radio Progreso.

Ante los continuos asesinatos a periodistas en nuestro país y la vulnerabilidad a causa de la ineficiencia de las autoridades de seguridad en proteger la vida de los hondureños y hondureñas, así como las amenazas e intimidaciones que esta casa de radio ha sido objeto en reiteradas oportunidades, distintas organizaciones se han pronunciado lamentando la difícil situación que atenta contra los derechos humanos y la libertad de expresión.

AlBOAN (ONG Jesuita ubicada en el País Vasco)

“Desde ALBOAN nos solidarizamos con nuestros compañeros y compañeras de Radio Progreso y nos sumamos a la exigencia de una plena libertad de prensa en Honduras”.Ver más

La Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, OCLACC.

Condenamos, así mismo, las amenazas de muerte que de forma reiterada está recibiendo el P. Ismael Moreno, S.I., (P. Melo), Director de Radio Progreso, así como las intimidaciones que se hacen a Gerardo Chévez, reportero de la misma radioemisora, por su trabajo informativo”.

El Instituto San José de la Compañía de Jesús.

Condenamos toda acción de intimidación contra nuestros hermanos y hermanas de Radio Progreso y estamos dispuestos a defender la verdad y la justicia que nuestra fe nos exige”.

Continúan muestras de solidaridad a Radio Progreso.

Ante los continuos asesinatos a periodistas en nuestro país y la vulnerabilidad a causa de la ineficiencia de las autoridades de seguridad en proteger la vida de los hondureños y hondureñas, así como las amenazas e intimidaciones que esta casa de radio ha sido objeto en reiteradas oportunidades, distintas organizaciones se han pronunciado lamentando la difícil situación que atenta contra los derechos humanos y la libertad de expresión.

AlBOAN (ONG Jesuita ubicada en el País Vasco)

“Desde ALBOAN nos solidarizamos con nuestros compañeros y compañeras de Radio Progreso y nos sumamos a la exigencia de una plena libertad de prensa en Honduras”.Ver más

La Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, OCLACC.

Condenamos, así mismo, las amenazas de muerte que de forma reiterada está recibiendo el P. Ismael Moreno, S.I., (P. Melo), Director de Radio Progreso, así como las intimidaciones que se hacen a Gerardo Chévez, reportero de la misma radioemisora, por su trabajo informativo”.

El Instituto San José de la Compañía de Jesús.

Condenamos toda acción de intimidación contra nuestros hermanos y hermanas de Radio Progreso y estamos dispuestos a defender la verdad y la justicia que nuestra fe nos exige”.

lunes, 26 de abril de 2010

Instituto San José condena actos de intimidación contra Radio Progreso

A LA SOLIDARIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

La comunidad académica, administrativa y de servicios del Instituto San José a las instituciones del Estado de Honduras en sus 3 poderes, a las organizaciones de la sociedad civil defensoras de los derechos humanos y a las organizaciones internacionales Hace Saber:

1.- Que las fuerzas fuertemente armadas y asesinas que iniciaron una auténtica guerra de terror después del golpe de Estado contra el presidente Mel Zelaya continúan ensañándose sobre la población hondureña, amparadas en la clandestinidad que les provee la impunidad y el poderío armamentístico que la élite golpista ha puesto en sus manos.

2.- Que los asesinos a los cuales nos referimos, además de dedicarse a amedrentar campesinos y campesinas que reclaman derechos históricos sobre la tierra, también han hecho suyo el sicariato contra compañeros maestros y familiares de dirigentes obreros a nivel nacional, sin escapárseles los 6 periodistas asesinados en los últimos meses.

3.- Que ahora, en un acto de escalada mayor, estas fuerzas asesinas que operan en la clandestinidad y la impunidad se han atrevido a amenazar de muerte a nuestros compañeros y compañeras de Radio Progreso, principalmente al Padre Melo y el periodista Gerardo Chévez, a quienes reprochan su abierta oposición al golpe de Estado, haber puesto la radio al servicio de todas las voces de Honduras y defender a Irma Melissa Villanueva, la mujer violada por 4 policías en agosto del año pasado en una de las tantas manifestaciones reprimidas por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

4.- Mientras la Policía y el Ejército no enjuicien a los violadores que se esconden en sus barracas todos los hondureños y hondureñas tenemos el derecho de alzar nuestras voces pidiendo justicia desde tribunas como Radio Progreso y muchos otros medios de comunicación que no han negado la verdad de los acontecimientos sucedidos en Honduras desde junio del año pasado.

5.- El Padre Ismael Moreno es un Hombre de Dios que nunca ha vendido su dignidad ni sus fieles a cambio de cheques emitidos desde casa de gobierno o desde cualquier oficina de los empresarios golpistas que han oscurecido la paz y la libertad de nuestro pueblo.

POR TANTO:

1.- Condenamos toda acción de intimidación contra nuestros hermanos y hermanas de Radio Progreso y estamos dispuestos a defender la verdad y la justicia que nuestra fe nos exige.

2.- Demandamos del presidente Pepe Lobo, responsable primero de la segunda fase del golpe de Estado, que garantice el respeto a la vida que exige nuestra constitución tan violentada infamemente por quienes dicen defenderla.

3.- Al Sr. Ministro de seguridad le pedimos que comience poniendo a las órdenes de los tribunales a los policías que violaron a Irma Melissa Villanueva y ponga fin a las coacciones que a través de llamadas anónimas le están haciendo al Padre Melo para que desista en la defensa de esta valiente mujer hondureña.

4.- A los organismos internacionales les pedimos que no se dejen atrapar por el romántico mensaje del gobierno de Honduras de que “aquí no pasa nada”. ¡Sí están pasando cosas tenebrosas! y para superarlas la nación hondureña necesita del apoyo justo, solidario y enérgico de la comunidad internacional.

5.- A las comunidades cristianas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que han reconocido al Padre Melo como Buen Pastor les pedimos permanecer atentas y atentos a cualquier llamado para proclamar nuestra fe, aun si fuera necesario desde el martirio, que llega cuando la fe exige justicia y proclama libertad para los oprimidos y felicidad para los humildes.

EN TODO AMAR Y SERVIR

El Progreso, Yoro. 23 de abril del 2010

Instituto San José condena actos de intimidación contra Radio Progreso

A LA SOLIDARIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

La comunidad académica, administrativa y de servicios del Instituto San José a las instituciones del Estado de Honduras en sus 3 poderes, a las organizaciones de la sociedad civil defensoras de los derechos humanos y a las organizaciones internacionales Hace Saber:

1.- Que las fuerzas fuertemente armadas y asesinas que iniciaron una auténtica guerra de terror después del golpe de Estado contra el presidente Mel Zelaya continúan ensañándose sobre la población hondureña, amparadas en la clandestinidad que les provee la impunidad y el poderío armamentístico que la élite golpista ha puesto en sus manos.

2.- Que los asesinos a los cuales nos referimos, además de dedicarse a amedrentar campesinos y campesinas que reclaman derechos históricos sobre la tierra, también han hecho suyo el sicariato contra compañeros maestros y familiares de dirigentes obreros a nivel nacional, sin escapárseles los 6 periodistas asesinados en los últimos meses.

3.- Que ahora, en un acto de escalada mayor, estas fuerzas asesinas que operan en la clandestinidad y la impunidad se han atrevido a amenazar de muerte a nuestros compañeros y compañeras de Radio Progreso, principalmente al Padre Melo y el periodista Gerardo Chévez, a quienes reprochan su abierta oposición al golpe de Estado, haber puesto la radio al servicio de todas las voces de Honduras y defender a Irma Melissa Villanueva, la mujer violada por 4 policías en agosto del año pasado en una de las tantas manifestaciones reprimidas por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

4.- Mientras la Policía y el Ejército no enjuicien a los violadores que se esconden en sus barracas todos los hondureños y hondureñas tenemos el derecho de alzar nuestras voces pidiendo justicia desde tribunas como Radio Progreso y muchos otros medios de comunicación que no han negado la verdad de los acontecimientos sucedidos en Honduras desde junio del año pasado.

5.- El Padre Ismael Moreno es un Hombre de Dios que nunca ha vendido su dignidad ni sus fieles a cambio de cheques emitidos desde casa de gobierno o desde cualquier oficina de los empresarios golpistas que han oscurecido la paz y la libertad de nuestro pueblo.

POR TANTO:

1.- Condenamos toda acción de intimidación contra nuestros hermanos y hermanas de Radio Progreso y estamos dispuestos a defender la verdad y la justicia que nuestra fe nos exige.

2.- Demandamos del presidente Pepe Lobo, responsable primero de la segunda fase del golpe de Estado, que garantice el respeto a la vida que exige nuestra constitución tan violentada infamemente por quienes dicen defenderla.

3.- Al Sr. Ministro de seguridad le pedimos que comience poniendo a las órdenes de los tribunales a los policías que violaron a Irma Melissa Villanueva y ponga fin a las coacciones que a través de llamadas anónimas le están haciendo al Padre Melo para que desista en la defensa de esta valiente mujer hondureña.

4.- A los organismos internacionales les pedimos que no se dejen atrapar por el romántico mensaje del gobierno de Honduras de que “aquí no pasa nada”. ¡Sí están pasando cosas tenebrosas! y para superarlas la nación hondureña necesita del apoyo justo, solidario y enérgico de la comunidad internacional.

5.- A las comunidades cristianas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que han reconocido al Padre Melo como Buen Pastor les pedimos permanecer atentas y atentos a cualquier llamado para proclamar nuestra fe, aun si fuera necesario desde el martirio, que llega cuando la fe exige justicia y proclama libertad para los oprimidos y felicidad para los humildes.

EN TODO AMAR Y SERVIR

El Progreso, Yoro. 23 de abril del 2010

Exigen esclarecer asesinatos contra comunicadores sociales.

San Pedro Sula. Con el reciente asesinato del periodista y catedrático universitario Jorge Georgino Orellana ya son 7 los comunicadores victimados en menos de 40 días, situación que ubican a Honduras como el país donde es más difícil ejercer la profesión y se violenta el derecho a la libertad de expresión y de información a la ciudadanía.

Orellana fue asesinado de un disparo en la cabeza la noche del martes 20 de abril a eso de las 9:30, cuando salía del canal de televisión donde laboraba ubicado en barrio Los Andes de esta ciudad.El asesinato de Georgino se suma a las muertes violentas de Joseph Hernández, David Meza, Nahúm Palacios, Bayardo Mairena, Manuel Juárez, y Luís Antonio Chévez Hernández, asesinatos que continúan en la total impunidad.

Informes también documentan las amenazas e intimidaciones a medios de comunicación como la estación comunitaria La Voz de Zacate Grande, Radio Coco Dulce y canal 40 en el departamento de Colón.

Además de las amenazas a muerte que nuestro amigo y compañero de trabajo Gerardo Chévez ha recibido a través de su celular. Igual situación ha sufrido nuestro director Ismael Moreno Sj.

Los periodistas que se reunieron en la funeraria Jardines del Recuerdo a darles el pésame a los familiares de Orellana exigieron a las autoridades que los crimines contra comunicadores sean investigados a profundidad y que no queden en la impunidad.


Exigen esclarecer asesinatos contra comunicadores sociales.

San Pedro Sula. Con el reciente asesinato del periodista y catedrático universitario Jorge Georgino Orellana ya son 7 los comunicadores victimados en menos de 40 días, situación que ubican a Honduras como el país donde es más difícil ejercer la profesión y se violenta el derecho a la libertad de expresión y de información a la ciudadanía.

Orellana fue asesinado de un disparo en la cabeza la noche del martes 20 de abril a eso de las 9:30, cuando salía del canal de televisión donde laboraba ubicado en barrio Los Andes de esta ciudad.El asesinato de Georgino se suma a las muertes violentas de Joseph Hernández, David Meza, Nahúm Palacios, Bayardo Mairena, Manuel Juárez, y Luís Antonio Chévez Hernández, asesinatos que continúan en la total impunidad.

Informes también documentan las amenazas e intimidaciones a medios de comunicación como la estación comunitaria La Voz de Zacate Grande, Radio Coco Dulce y canal 40 en el departamento de Colón.

Además de las amenazas a muerte que nuestro amigo y compañero de trabajo Gerardo Chévez ha recibido a través de su celular. Igual situación ha sufrido nuestro director Ismael Moreno Sj.

Los periodistas que se reunieron en la funeraria Jardines del Recuerdo a darles el pésame a los familiares de Orellana exigieron a las autoridades que los crimines contra comunicadores sean investigados a profundidad y que no queden en la impunidad.


Asesinaron al obispo, pero no pudieron matar la verdad

Por: Fernando Bermúdez

Era el 24 de abril de 1986. Monseñor Juan Gerardi acababa de hacer la presentación oficial del proyecto de la Recuperación de la Memoria Histórica en la Catedral de Guatemala en presencia de miles de creyentes de todo el país, de la Conferencia Episcopal en pleno, del cuerpo diplomático, y lo más sobresaliente, de familiares de las víctimas de la guerra. A la salida de la Catedral nos saludamos muy efusivamente, pues éramos buenos amigos, nos dimos un apretón de manos y me dice: “¿Qué le ha parecido”. Le felicité y quedamos vernos para charlar otro día más despacio. Pero… dos días después lo mataron.

El 26 de abril, se cumplieron 12 años de la muerte martirial de este buen amigo y maestro espiritual. Hablo de “martirio” porque él fue asesinado por colocarse, al igual que Jesús, al lado de los pobres y de las víctimas.

Monseñor Gerardi fue un incansable defensor de la dignidad de la persona humana, de los derechos humanos, particularmente de los excluidos y víctimas de la guerra, fue un pastor que amaba a su pueblo. Es por eso que, desde una opción pastoral, impulsó el proyecto de la Recuperación de la Memoria Histórica con el apoyo de la Conferencia Episcopal. Dos días antes de su muerte, dijo en la Catedral de Guatemala:

“Cuando emprendimos el proyecto de la recuperación de la memoria histórica nos interesaba conocer la verdad, reconstruir la historia de dolor y muerte, ver los móviles, entender el por qué y el cómo. Mostrar el drama humano, compartir la pena, la angustia de los miles de muertos, desaparecidos y torturado; ver la raíz de la injusticia y la ausencia de valores”

“Queremos contribuir a la construcción de un país distinto. Por eso recuperamos la memoria del pueblo. Este camino estuvo y sigue estando lleno de riesgos, pero la construcción del Reino de Dios tiene riesgos y sólo son sus constructores aquellos que tienen fuerza para enfrentarlos”.

El obispo Gerardi al impulsar el proyecto de la recuperación de la memoria histórica, que incluía exhumaciones de los cementerios clandestinos, corrió el riesgo de ser malinterpretado, calumniado, perseguido por algunos sectores derechistas del país y asesinado por los militares. Siguiendo la recomendación del papa Juan Pablo II cuando hacía referencia a los crímenes del nazismo, Gerardi impulsó el proyecto de investigación y conocimiento de la verdad, para hacer justicia a las víctimas y para que nunca más vuelva a repetirse esa historia de dolor y de muerte.

A monseñor Gerardi le dolía que la memoria de las casi 200.000 víctimas que causó la guerra quedara en el olvido y que la herida provocada por el conflicto armado persistiera en la sociedad. Buscaba la reconciliación, consciente de que ésta exige justicia y perdón. El perdón no está reñido con el conocimiento de la verdad y la justicia, señalaba el mismo Juan Pablo II. Al contrario, la impunidad frente a los crímenes de lesa humanidad cometidos por los militares perpetuaría la confrontación fraticida. Es por eso que monseñor Gerardi insistía en que “el conocimiento de la verdad es una acción altamente saludable y liberadora”. Algunos decían, como aún hoy dicen en España, que la recuperación de la memoria histórica abre heridas y crea división. Eso no es verdad. Ya lo decía Juan Pablo II que sólo la impunidad de los crímenes de lesa humanidad deja heridas sin cerrar. Sólo a través del conocimiento de la verdad, la justicia y la reparación, se puede alcanzar la reconciliación.

Los enemigos de la verdad no toleraron la acción profética de Juan Gerardi. Querían que las víctimas del genocidio permanecieran olvidadas en multitud de cementerios clandestinos. Y por eso asesinaron al Obispo, creyendo que con matarle apagarían su palabra y acabarían con el proyecto de la recuperación de la memoria histórica. Gerardi soportó con el pueblo sufriente su misma suerte. Fue víctima entre las víctimas.

Hoy, doce años después, el testimonio profético de Gerardi es una fuerza liberadora para los pueblos que sufrieron la represión militar y un camino abierto, no sólo en Guatemala sino en toda América Latina y en el mundo entero, de búsqueda de la justicia, la paz y la reconciliación, para “contribuir a la construcción de un país distinto”.

Monseñor Gerardi, testigo de la verdad, “mártir de la Paz y de la Reconciliación”. Por eso sigue siendo una fuerza creíble en el mundo de hoy. Su palabra, su testimonio y su obra siguen vivas.