miércoles, 24 de marzo de 2010

Asesinan a maestro miembro de la resistencia en el centro educativo donde laboraba

Tegucigalpa. El dirigente magisterial y miembro activo del Frente Nacional de Resistencia Popular, José Manuel Flores Arguijo de 50 años de edad, fue asesinado la tarde de ayer por varios desconocidos que le dispararon en el interior del Instituto San José ubicado en la colonia El Pedregal donde laboraba.

El docente también era miembro del Partido Socialista Centroamericano (PSOCA).

Según la publicación de un impreso sampedrano, en el techo de una bodega del centro educativo estaban unos supuestos pandilleros, lo que provocó que el docente al percatarse de lo que sucedía, se subiera al tejado a pedirles a los invasores que abandonaran las instalaciones.

En ese instante uno de los “mareros” le disparó, consiguiendo que el maestro se cayera del techo de la bodega. Los delincuentes antes de irse le volvieron a disparar al Flores Arguijo quien yacía en el suelo.

El profesor Manuel Flores era un hombre que desde el mes de junio del 2009 cuando ocurrió el golpe de Estado hasta ayer, se mantuvo permanentemente en las calles protestando por la ruptura del orden constitucional en nuestro país.

Pronunciamiento del Partido Socialista de los Trabajadores.

Ante el asesinato del profesor Manuel Flores, el Partido Socialista de los Trabajadores de Honduras (PST) emitieron hoy un pronunciamiento condenando el asesinato del educador y atribuyendo la culpabilidad del crimen a “sicarios al servicio de las fuerzas fascistas hondureñas”.

(Piche sobre la imagen para leer el pronunciamiento)

Asesinan a maestro miembro de la resistencia en el centro educativo donde laboraba

Tegucigalpa. El dirigente magisterial y miembro activo del Frente Nacional de Resistencia Popular, José Manuel Flores Arguijo de 50 años de edad, fue asesinado la tarde de ayer por varios desconocidos que le dispararon en el interior del Instituto San José ubicado en la colonia El Pedregal donde laboraba.

El docente también era miembro del Partido Socialista Centroamericano (PSOCA).

Según la publicación de un impreso sampedrano, en el techo de una bodega del centro educativo estaban unos supuestos pandilleros, lo que provocó que el docente al percatarse de lo que sucedía, se subiera al tejado a pedirles a los invasores que abandonaran las instalaciones.

En ese instante uno de los “mareros” le disparó, consiguiendo que el maestro se cayera del techo de la bodega. Los delincuentes antes de irse le volvieron a disparar al Flores Arguijo quien yacía en el suelo.

El profesor Manuel Flores era un hombre que desde el mes de junio del 2009 cuando ocurrió el golpe de Estado hasta ayer, se mantuvo permanentemente en las calles protestando por la ruptura del orden constitucional en nuestro país.

Pronunciamiento del Partido Socialista de los Trabajadores.

Ante el asesinato del profesor Manuel Flores, el Partido Socialista de los Trabajadores de Honduras (PST) emitieron hoy un pronunciamiento condenando el asesinato del educador y atribuyendo la culpabilidad del crimen a “sicarios al servicio de las fuerzas fascistas hondureñas”.

(Piche sobre la imagen para leer el pronunciamiento)

martes, 23 de marzo de 2010

Sigue truncada la reubicación de pobladores de bordos sampedranos

En el 2005 San Pedro Sula contabilizaba unas 3,582 familias sobre 16 bordos de los ríos y dddquebradas de la ciudad. En el 2008 se levantó otro censo y ya eran 5,500 familias, es decir que en tres años incrementó 35% más.

Para la fecha de esta publicación la cifra puede rondar con la presencia de unas 6,500 familias. Así lo asegura Xiomara Esmeralda Paz, enlace de la Comisión de Acción Social Menonita, Casm, con pobladores de los bordos.

“Hay un crecimiento exagerado”, manifiesta Paz, al momento de explicar cómo desde décadas anteriores a San Pedro Sula se publicitó como la ciudad del desarrollo, de empleos y de movimiento del dinero.

La razones por la cuales la mayorías de las familias emigran del campo a la ciudad obedecen a la calamitosa situación económica del país, especialmente porque los campesinos no cuentan con muchas tierras para cultivar, y tampoco hay fuentes de empleo, entonces los lugareños se vienen a la ciudad aunque sea para trabajar como vigilantes, recalca la promotora de Casm.

Hay familias procedentes de Yoro, Atlántida, Santa Bárbara y demás departamentos aledaños y que tienen más de 25 años de vivir en los bordos de los ríos.

Casi se concretaba

El año anterior la Coordinadora General de Bordos, CGB, había pactado con el Presidente Manuel Zelaya Rosales, la obtención de un subsidio millonario para edificar 2,000 casas a bajos costos en las cercanías del aeropuerto sampedrano, propuestas por una constructora denominada La Frontera y que a cambio recibiría una cuota mensual de 500 lempiras por cada familia beneficiada con vivienda.

A los partícipes del Golpe de Estado no les importó esta situación y ahora los costos para construir las viviendas han subido de precio, al grado tal que la propuesta de la mensualidad para cada beneficiario también incrementó a un mínimo de 1,200 lempiras; cuota que los beneficiados han considerado difícil de pagar.

“Es demasiado elevada la cuota y los pobladores de los bordos peleamos por una vivienda que nos ofrezca un pago mensual de 500 lempiras”, manifiesta Soraida Gonzáles, Secretaria de la CGB.

“Con el Golpe de Estado se perdieron los 40 millones de lempiras que el Presidente Zelaya iba a destinar para el proyecto de vivienda con el que nosotros íbamos a pagar 500 mensuales por nuestras casitas”, testifica Gonzáles.

Ante la desidia del Gobierno los pobladores de los bordos trabajan en la búsqueda de otros predios para gestionar de una manera digna su reubicación.


Sigue truncada la reubicación de pobladores de bordos sampedranos

En el 2005 San Pedro Sula contabilizaba unas 3,582 familias sobre 16 bordos de los ríos y dddquebradas de la ciudad. En el 2008 se levantó otro censo y ya eran 5,500 familias, es decir que en tres años incrementó 35% más.

Para la fecha de esta publicación la cifra puede rondar con la presencia de unas 6,500 familias. Así lo asegura Xiomara Esmeralda Paz, enlace de la Comisión de Acción Social Menonita, Casm, con pobladores de los bordos.

“Hay un crecimiento exagerado”, manifiesta Paz, al momento de explicar cómo desde décadas anteriores a San Pedro Sula se publicitó como la ciudad del desarrollo, de empleos y de movimiento del dinero.

La razones por la cuales la mayorías de las familias emigran del campo a la ciudad obedecen a la calamitosa situación económica del país, especialmente porque los campesinos no cuentan con muchas tierras para cultivar, y tampoco hay fuentes de empleo, entonces los lugareños se vienen a la ciudad aunque sea para trabajar como vigilantes, recalca la promotora de Casm.

Hay familias procedentes de Yoro, Atlántida, Santa Bárbara y demás departamentos aledaños y que tienen más de 25 años de vivir en los bordos de los ríos.

Casi se concretaba

El año anterior la Coordinadora General de Bordos, CGB, había pactado con el Presidente Manuel Zelaya Rosales, la obtención de un subsidio millonario para edificar 2,000 casas a bajos costos en las cercanías del aeropuerto sampedrano, propuestas por una constructora denominada La Frontera y que a cambio recibiría una cuota mensual de 500 lempiras por cada familia beneficiada con vivienda.

A los partícipes del Golpe de Estado no les importó esta situación y ahora los costos para construir las viviendas han subido de precio, al grado tal que la propuesta de la mensualidad para cada beneficiario también incrementó a un mínimo de 1,200 lempiras; cuota que los beneficiados han considerado difícil de pagar.

“Es demasiado elevada la cuota y los pobladores de los bordos peleamos por una vivienda que nos ofrezca un pago mensual de 500 lempiras”, manifiesta Soraida Gonzáles, Secretaria de la CGB.

“Con el Golpe de Estado se perdieron los 40 millones de lempiras que el Presidente Zelaya iba a destinar para el proyecto de vivienda con el que nosotros íbamos a pagar 500 mensuales por nuestras casitas”, testifica Gonzáles.

Ante la desidia del Gobierno los pobladores de los bordos trabajan en la búsqueda de otros predios para gestionar de una manera digna su reubicación.


El Hospital Mario Rivas pierde 50 mil lempiras diarios.

Desde hace tres semanas el hospital Mario Catarino Rivas mantiene suspendido el servicio de consulta externa comprendido en el horario entre 1:00 a 5:00 de la tarde.

La razón de la suspensión es desconocida y provoca acumulación de trabajo al escaso personal médico, paramédico y de enfermeras en el área de emergencia, denuncia el Sindicato de Trabajadores de la Salud de Honduras, Sitrasah.

“El cierre de las consultas de ese horario perjudica a los compañeros médicos y enfermeras porque esa avalancha de pacientes que antes se atendían ahora saturan durante las 24 horas el área de emergencia”, señala Harvin Pineda, presidente del Sitrasah.

Esto es palpable al observar cómo nuevamente se utilizan los pasillos del Catarino Rivas para atender a los pacientes; cosa que se había erradicado durante el hospital estuvo a cargo el doctor Juan Carlos Zúniga, hoy alcalde de la ciudad.

Mercado

Otra de las denuncias que aquejan al Catarino Rivas es que los guardias que dan vigilancia privada al hospital no son calificados para los menesteres de esta institución. A parte de eso la compañía a la cual representan les debe entre cinco y seis meses de salarios, lo que también repercute en su estado de ánimo como para un buen servicio al hospital.

También se reciben denuncias que estos guardias de seguridad cobran entre 10 y 100 lempiras por entradas de visita de sus parientes que son pacientes dentro del hospital. A quienes ingresan con sus vehículos les cobran alrededor 100 lempiras.

Ante todas estas anomalías el Sitrasah entregará un documento al Ministro de Salud Arturo Bendaña sobre la confabulación de los guardias de seguridad con las funerarias de las afueras del hospital para cometer asaltos, robos y violaciones a personas. Un médico fue objeto de amenazas a muerte y otro fue baleado fuera de la institución por denunciar estas anomalías.

“Todas estas anomalías hacen ver al hospital Catarino Rivas como si fuera un mercado”, manifiesta Harvin Pineda.

Pérdidas de L. 50 mil diario

Mensualmente el hospital Mario Catarino Rivas mantiene una pérdida promedio de 50 mil lempiras diarios ante el mal estado de equipo de apoyo médico, así lo manifiesta Harvin Pineda, Presidente del Sindicato de Trabajadores de la Salud de Honduras, Sitrasah.

El equipo de apoyo médico del hospital para diagnósticos clínicos lo conforman las radiografías, electrocardiogramas, tomografías y encefalografías, entre otros. Este mal estado representa una mala atención para los pacientes y además les repercute en mayor costo porque estos diagnósticos y exámenes deben efectuarlos en clínicas privadas.

Entre el equipo averiado está el de tomografía, al que en septiembre del año pasado le compraron una pieza, pero sólo funcionó dos días más. El servicio de tomografías reportaba 30,000 lempiras de ingresos diarios al hospital, a pesar de cobrar 800 lempiras por paciente, en el caso de una tomografía cerebral. Al permanecer dañado, los enfermos van a clínicas privadas donde les cobran entre 3,000 y 7,000 lempiras.

“Aquí pierden los pacientes y pierde el Estado porque si el equipo del hospital estuviera habilitado, ese dinero serviría de ingreso recuperado o de autofinanciamiento para este centro asistencial. Es por esto que el Catarino Rivas pierde 50 mil lempiras diarios y ahora se lo quedan las clínicas privadas”, argumenta Pineda.

Desabastecidos

El año pasado el Catarino Rivas presentaba un desabastecimiento de un 70%. En la actualidad es de 15%. Es decir que en su mayoría los familiares de los enfermos deben comprar en las farmacias las jeringas, gazas, rasuradoras, bisturí, anestesias, pastillas e inyecciones, de lo contrario no operan a los pacientes.

Pineda también manifiesta su descontento por la licitación de 500 millones de lempiras para la dotación de medicamento efectuada hace tres semanas y aquí no han llegado.

“A pesar que en este centro asistencial, desde hace seis meses impera la escasez de medicamentos, sorprendentemente al Catarino Rivas sólo le hayan aprobaron ocho millones; y lo peor, que sólo le adjudicarán seis millones”, dice Pineda.

Por Alfredo Bográn


El Hospital Mario Rivas pierde 50 mil lempiras diarios.

Desde hace tres semanas el hospital Mario Catarino Rivas mantiene suspendido el servicio de consulta externa comprendido en el horario entre 1:00 a 5:00 de la tarde.

La razón de la suspensión es desconocida y provoca acumulación de trabajo al escaso personal médico, paramédico y de enfermeras en el área de emergencia, denuncia el Sindicato de Trabajadores de la Salud de Honduras, Sitrasah.

“El cierre de las consultas de ese horario perjudica a los compañeros médicos y enfermeras porque esa avalancha de pacientes que antes se atendían ahora saturan durante las 24 horas el área de emergencia”, señala Harvin Pineda, presidente del Sitrasah.

Esto es palpable al observar cómo nuevamente se utilizan los pasillos del Catarino Rivas para atender a los pacientes; cosa que se había erradicado durante el hospital estuvo a cargo el doctor Juan Carlos Zúniga, hoy alcalde de la ciudad.

Mercado

Otra de las denuncias que aquejan al Catarino Rivas es que los guardias que dan vigilancia privada al hospital no son calificados para los menesteres de esta institución. A parte de eso la compañía a la cual representan les debe entre cinco y seis meses de salarios, lo que también repercute en su estado de ánimo como para un buen servicio al hospital.

También se reciben denuncias que estos guardias de seguridad cobran entre 10 y 100 lempiras por entradas de visita de sus parientes que son pacientes dentro del hospital. A quienes ingresan con sus vehículos les cobran alrededor 100 lempiras.

Ante todas estas anomalías el Sitrasah entregará un documento al Ministro de Salud Arturo Bendaña sobre la confabulación de los guardias de seguridad con las funerarias de las afueras del hospital para cometer asaltos, robos y violaciones a personas. Un médico fue objeto de amenazas a muerte y otro fue baleado fuera de la institución por denunciar estas anomalías.

“Todas estas anomalías hacen ver al hospital Catarino Rivas como si fuera un mercado”, manifiesta Harvin Pineda.

Pérdidas de L. 50 mil diario

Mensualmente el hospital Mario Catarino Rivas mantiene una pérdida promedio de 50 mil lempiras diarios ante el mal estado de equipo de apoyo médico, así lo manifiesta Harvin Pineda, Presidente del Sindicato de Trabajadores de la Salud de Honduras, Sitrasah.

El equipo de apoyo médico del hospital para diagnósticos clínicos lo conforman las radiografías, electrocardiogramas, tomografías y encefalografías, entre otros. Este mal estado representa una mala atención para los pacientes y además les repercute en mayor costo porque estos diagnósticos y exámenes deben efectuarlos en clínicas privadas.

Entre el equipo averiado está el de tomografía, al que en septiembre del año pasado le compraron una pieza, pero sólo funcionó dos días más. El servicio de tomografías reportaba 30,000 lempiras de ingresos diarios al hospital, a pesar de cobrar 800 lempiras por paciente, en el caso de una tomografía cerebral. Al permanecer dañado, los enfermos van a clínicas privadas donde les cobran entre 3,000 y 7,000 lempiras.

“Aquí pierden los pacientes y pierde el Estado porque si el equipo del hospital estuviera habilitado, ese dinero serviría de ingreso recuperado o de autofinanciamiento para este centro asistencial. Es por esto que el Catarino Rivas pierde 50 mil lempiras diarios y ahora se lo quedan las clínicas privadas”, argumenta Pineda.

Desabastecidos

El año pasado el Catarino Rivas presentaba un desabastecimiento de un 70%. En la actualidad es de 15%. Es decir que en su mayoría los familiares de los enfermos deben comprar en las farmacias las jeringas, gazas, rasuradoras, bisturí, anestesias, pastillas e inyecciones, de lo contrario no operan a los pacientes.

Pineda también manifiesta su descontento por la licitación de 500 millones de lempiras para la dotación de medicamento efectuada hace tres semanas y aquí no han llegado.

“A pesar que en este centro asistencial, desde hace seis meses impera la escasez de medicamentos, sorprendentemente al Catarino Rivas sólo le hayan aprobaron ocho millones; y lo peor, que sólo le adjudicarán seis millones”, dice Pineda.

Por Alfredo Bográn


Sigue truncada la reubicación de pobladores de bordos sampedranos

En el 2005 San Pedro Sula contabilizaba unas 3,582 familias sobre 16 bordos de los ríos y quebradas de la ciudad. En el 2008 se levantó otro censo y ya eran 5,500 familias, es decir que en tres años incrementó 35% más.

Para la fecha de esta publicación la cifra puede rondar con la presencia de unas 6,500 familias. Así lo asegura Xiomara Esmeralda Paz, enlace de la Comisión de Acción Social Menonita, Casm, con pobladores de los bordos.

“Hay un crecimiento exagerado”, manifiesta Paz, al momento de explicar cómo desde décadas anteriores a San Pedro Sula se publicitó como la ciudad del desarrollo, de empleos y del movimiento del dinero.

La razones por la cuales la mayorías de las familias emigran del campo a la ciudad obedecen a la calamitosa situación económica del país, especialmente porque los campesinos no cuentan con muchas tierras para cultivar, y tampoco hay fuentes de empleo, entonces los lugareños se vienen a la ciudad aunque sea para trabajar como vigilantes, recalca la promotora de Casm.

Hay familias procedentes de Yoro, Atlántida, Santa Bárbara y demás departamentos aledaños y que tienen más de 25 años de vivir en los bordos de los ríos.

Casi se concretaba

El año anterior la Coordinadora General de Bordos, CGB, había pactado con el Presidente Manuel Zelaya Rosales, la obtención de un subsidio millonario para edificar 2,000 casas a bajos costos en las cercanías del aeropuerto sampedrano, propuestas por una constructora denominada La Frontera y que a cambio recibiría una cuota mensual de 500 lempiras por cada familia beneficiada con vivienda.

A los partícipes del Golpe de Estado no les importó esta situación y ahora los costos para construir las viviendas han subido de precio, al grado tal que la propuesta de la mensualidad para cada beneficiario también incrementó a un mínimo de 1,200 lempiras; cuota que los beneficiados han considerado difícil de pagar.

“Es demasiado elevada la cuota y los pobladores de los bordos peleamos por una vivienda que nos ofrezca un pago mensual de 500 lempiras”, manifiesta Soraida Gonzáles, Secretaria de la CGB.

“Con el Golpe de Estado se perdieron los 40 millones de lempiras que el Presidente Zelaya iba a destinar para el proyecto de vivienda con el que nosotros íbamos a pagar 500 mensuales por nuestras casitas”, testifica Gonzáles.

Ante la desidia del Gobierno los pobladores de los bordos trabajan en la búsqueda de otros predios para gestionar de una manera digna su reubicación.