El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas condenó hoy, en una declaración votada por unanimidad de todos sus miembros, las violaciones y vejaciones cometidas en Honduras desde el golpe de Estado y solicita la restauración de la democracia, señala la declaración.
La declaración fue presentada por el grupo de países de América Latina y el Caribe (GRULAC) y contó con el patrocinio de España, Francia, Suecia, Portugal, Lituania, Australia, Letonia, Dinamarca, Reino Unido, Suiza y Canadá.
El texto aprobado por consenso en la sede del Organismo de Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) recuerda que las violaciones de derechos humanos cometidas en Honduras han sido comprobadas por varios relatores especiales del Consejo y por organismos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en la mayoría de los casos han sido mal vistos por el régimen de facto.
Al mismo tiempo solicita a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, que presente un informe sobre las violaciones cometidas en Honduras desde el golpe, para presentarlo tanto ante el propio Consejo como ante la Asamblea General de la ONU. Finalmente, el grupo de países latinoamericanos exigió “el respeto a la integridad del presiente Manuel Zelaya Rosales”.
jueves, 1 de octubre de 2009
Por más de 15 minutos Se rompe el silencio con calderos y cucharones
Lo que nació como una vaga idea, anoche tomó fuerza e hizo resonar las calles, las plazas, las casas de las aldeas, caseríos y ciudades de Honduras, en una actividad donde los tambores y palillos, eran las ollas y cucharones de las amas de casa, en demanda a la restauración del orden constitucional en Honduras.
Muchos que no tenían ollas usaron su propia garganta para gritar. En El Progreso la cita para romper el silencio era a las 10 de la noche, pero la población no se aguantó y unos 15 minutos antes comenzó a generar sus propios sonidos, lo que llamó la atención de aquellos silenciados por la indiferencia.
Fue una noche en la que hubo de todo tipo de ruidos, incluso sonaron las sirenas de la ambulancia del hospital público de El Progreso, los perros ladraban, como sumándose a un reclamo que lleva más de tres meses. Algunas familias subieron el volumen a sus equipos de sonido, sólo faltaron las campanas de las iglesias.
La manipulación mediática, se reflejó cuando se anunciaba que el sonido, era por la finalización del mes de la patria, sin embargo la creatividad de la actividad que llenó barrios y colonias, no dejaba lugar a dudas, “demandamos el retorno a la legalidad”, grito que parece no tener eco en el gobierno de facto, sin embargo demuestra que la resistencia está, más consciente que nunca, según sus dirigentes.
Muchos que no tenían ollas usaron su propia garganta para gritar. En El Progreso la cita para romper el silencio era a las 10 de la noche, pero la población no se aguantó y unos 15 minutos antes comenzó a generar sus propios sonidos, lo que llamó la atención de aquellos silenciados por la indiferencia.
Fue una noche en la que hubo de todo tipo de ruidos, incluso sonaron las sirenas de la ambulancia del hospital público de El Progreso, los perros ladraban, como sumándose a un reclamo que lleva más de tres meses. Algunas familias subieron el volumen a sus equipos de sonido, sólo faltaron las campanas de las iglesias.
La manipulación mediática, se reflejó cuando se anunciaba que el sonido, era por la finalización del mes de la patria, sin embargo la creatividad de la actividad que llenó barrios y colonias, no dejaba lugar a dudas, “demandamos el retorno a la legalidad”, grito que parece no tener eco en el gobierno de facto, sin embargo demuestra que la resistencia está, más consciente que nunca, según sus dirigentes.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU Condena las violaciones cometidas en Honduras
El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas condenó hoy, en una declaración votada por unanimidad de todos sus miembros, las violaciones y vejaciones cometidas en Honduras desde el golpe de Estado y solicita la restauración de la democracia, señala la declaración.
La declaración fue presentada por el grupo de países de América Latina y el Caribe (GRULAC) y contó con el patrocinio de España, Francia, Suecia, Portugal, Lituania, Australia, Letonia, Dinamarca, Reino Unido, Suiza y Canadá.
El texto aprobado por consenso en la sede del Organismo de Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) recuerda que las violaciones de derechos humanos cometidas en Honduras han sido comprobadas por varios relatores especiales del Consejo y por organismos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en la mayoría de los casos han sido mal vistos por el régimen de facto.
Al mismo tiempo solicita a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, que presente un informe sobre las violaciones cometidas en Honduras desde el golpe, para presentarlo tanto ante el propio Consejo como ante la Asamblea General de la ONU. Finalmente, el grupo de países latinoamericanos exigió “el respeto a la integridad del presiente Manuel Zelaya Rosales”.
La declaración fue presentada por el grupo de países de América Latina y el Caribe (GRULAC) y contó con el patrocinio de España, Francia, Suecia, Portugal, Lituania, Australia, Letonia, Dinamarca, Reino Unido, Suiza y Canadá.
El texto aprobado por consenso en la sede del Organismo de Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) recuerda que las violaciones de derechos humanos cometidas en Honduras han sido comprobadas por varios relatores especiales del Consejo y por organismos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en la mayoría de los casos han sido mal vistos por el régimen de facto.
Al mismo tiempo solicita a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, que presente un informe sobre las violaciones cometidas en Honduras desde el golpe, para presentarlo tanto ante el propio Consejo como ante la Asamblea General de la ONU. Finalmente, el grupo de países latinoamericanos exigió “el respeto a la integridad del presiente Manuel Zelaya Rosales”.
Por más de 15 minutos Se rompe el silencio con calderos y cucharones
Lo que nació como una vaga idea, anoche tomó fuerza e hizo resonar las calles, las plazas, las casas de las aldeas, caseríos y ciudades de Honduras, en una actividad donde los tambores y palillos, eran las ollas y cucharones de las amas de casa, en demanda a la restauración del orden constitucional en Honduras.
Muchos que no tenían ollas usaron su propia garganta para gritar. En El Progreso la cita para romper el silencio era a las 10 de la noche, pero la población no se aguantó y unos 15 minutos antes comenzó a generar sus propios sonidos, lo que llamó la atención de aquellos silenciados por la indiferencia.
Fue una noche en la que hubo de todo tipo de ruidos, incluso sonaron las sirenas de la ambulancia del hospital público de El Progreso, los perros ladraban, como sumándose a un reclamo que lleva más de tres meses. Algunas familias subieron el volumen a sus equipos de sonido, sólo faltaron las campanas de las iglesias.
La manipulación mediática, se reflejó cuando se anunciaba que el sonido, era por la finalización del mes de la patria, sin embargo la creatividad de la actividad que llenó barrios y colonias, no dejaba lugar a dudas, “demandamos el retorno a la legalidad”, grito que parece no tener eco en el gobierno de facto, sin embargo demuestra que la resistencia está, más consciente que nunca, según sus dirigentes.
Muchos que no tenían ollas usaron su propia garganta para gritar. En El Progreso la cita para romper el silencio era a las 10 de la noche, pero la población no se aguantó y unos 15 minutos antes comenzó a generar sus propios sonidos, lo que llamó la atención de aquellos silenciados por la indiferencia.
Fue una noche en la que hubo de todo tipo de ruidos, incluso sonaron las sirenas de la ambulancia del hospital público de El Progreso, los perros ladraban, como sumándose a un reclamo que lleva más de tres meses. Algunas familias subieron el volumen a sus equipos de sonido, sólo faltaron las campanas de las iglesias.
La manipulación mediática, se reflejó cuando se anunciaba que el sonido, era por la finalización del mes de la patria, sin embargo la creatividad de la actividad que llenó barrios y colonias, no dejaba lugar a dudas, “demandamos el retorno a la legalidad”, grito que parece no tener eco en el gobierno de facto, sin embargo demuestra que la resistencia está, más consciente que nunca, según sus dirigentes.
Régimen de facto Prepara el camino de la devaluación
La dura situación económica que vive la población hondureña, agudizada después del golpe de Estado, está a las puertas de profundizarse con la devaluación del lempira frente al dólar. El retiro de ayuda internacional, la presión de las reservas nacionales y los efectos de la crisis política dejan al año 2010 con malos augurios, según Iliana Morales del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras, FOSDEH.
Esta posición del FOSDEH, es compartida incluso por los empresarios, que han sido afectados por al crisis política, la mejor recomendación es buscar lo más pronto posible una solución dialogada que deje a Honduras con una imagen favorable ante la comunidad internacional, ya que “los proyectos de desarrollo se han parado ante la cancelación de la ayuda externa”
Para Morales la devaluación de la moneda no se produce este año, porque “no les conviene a las imagen a las autoridades de facto dar una mala imagen al interior del país, sin embargo para el otro año, el lempira que mantiene un cambio de 18.89 en la compra, pasaría a más de 24 lempiras”. Esto agrava la ya deteriora economía de aquellos que viven con un dólar diario.
A esto se suma, la baja en la producción agraria, en la recaudación de impuestos, en las remesas y en las reservas nacionales, con los cual proyectos de educación, de salud y de infraestructura quedaría en segundo plano y obliga a este régimen de facto buscar otras estrategias como bonos o deudas internas, lo que compromete las arcas del Estado.
El propio Banco Central de Honduras (BCH), en la encuesta de proyecciones económicas del país realizada en marzo, encontró que el 71.9% de los encuestados manifestó que “el Gobierno de Honduras no está enfrentando adecuadamente la crisis financiera mundial”, lo que evidencia que esta crisis no comenzó el 28 de junio, pero el golpe de Estado la agudizó con el cierre de ayuda externa.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, dijo que los pronósticos del FOSDEH resultan conservadores y acusó al gobierno de Zelaya de indexar el salario mínimo de los docentes, según el Estatuto del Docente.
Esta posición del FOSDEH, es compartida incluso por los empresarios, que han sido afectados por al crisis política, la mejor recomendación es buscar lo más pronto posible una solución dialogada que deje a Honduras con una imagen favorable ante la comunidad internacional, ya que “los proyectos de desarrollo se han parado ante la cancelación de la ayuda externa”
Para Morales la devaluación de la moneda no se produce este año, porque “no les conviene a las imagen a las autoridades de facto dar una mala imagen al interior del país, sin embargo para el otro año, el lempira que mantiene un cambio de 18.89 en la compra, pasaría a más de 24 lempiras”. Esto agrava la ya deteriora economía de aquellos que viven con un dólar diario.
A esto se suma, la baja en la producción agraria, en la recaudación de impuestos, en las remesas y en las reservas nacionales, con los cual proyectos de educación, de salud y de infraestructura quedaría en segundo plano y obliga a este régimen de facto buscar otras estrategias como bonos o deudas internas, lo que compromete las arcas del Estado.
El propio Banco Central de Honduras (BCH), en la encuesta de proyecciones económicas del país realizada en marzo, encontró que el 71.9% de los encuestados manifestó que “el Gobierno de Honduras no está enfrentando adecuadamente la crisis financiera mundial”, lo que evidencia que esta crisis no comenzó el 28 de junio, pero el golpe de Estado la agudizó con el cierre de ayuda externa.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, dijo que los pronósticos del FOSDEH resultan conservadores y acusó al gobierno de Zelaya de indexar el salario mínimo de los docentes, según el Estatuto del Docente.
Régimen de facto Prepara el camino de la devaluación
La dura situación económica que vive la población hondureña, agudizada después del golpe de Estado, está a las puertas de profundizarse con la devaluación del lempira frente al dólar. El retiro de ayuda internacional, la presión de las reservas nacionales y los efectos de la crisis política dejan al año 2010 con malos augurios, según Iliana Morales del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras, FOSDEH.
Esta posición del FOSDEH, es compartida incluso por los empresarios, que han sido afectados por al crisis política, la mejor recomendación es buscar lo más pronto posible una solución dialogada que deje a Honduras con una imagen favorable ante la comunidad internacional, ya que “los proyectos de desarrollo se han parado ante la cancelación de la ayuda externa”
Para Morales la devaluación de la moneda no se produce este año, porque “no les conviene a las imagen a las autoridades de facto dar una mala imagen al interior del país, sin embargo para el otro año, el lempira que mantiene un cambio de 18.89 en la compra, pasaría a más de 24 lempiras”. Esto agrava la ya deteriora economía de aquellos que viven con un dólar diario.
A esto se suma, la baja en la producción agraria, en la recaudación de impuestos, en las remesas y en las reservas nacionales, con los cual proyectos de educación, de salud y de infraestructura quedaría en segundo plano y obliga a este régimen de facto buscar otras estrategias como bonos o deudas internas, lo que compromete las arcas del Estado.
El propio Banco Central de Honduras (BCH), en la encuesta de proyecciones económicas del país realizada en marzo, encontró que el 71.9% de los encuestados manifestó que “el Gobierno de Honduras no está enfrentando adecuadamente la crisis financiera mundial”, lo que evidencia que esta crisis no comenzó el 28 de junio, pero el golpe de Estado la agudizó con el cierre de ayuda externa.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, dijo que los pronósticos del FOSDEH resultan conservadores y acusó al gobierno de Zelaya de indexar el salario mínimo de los docentes, según el Estatuto del Docente.
Esta posición del FOSDEH, es compartida incluso por los empresarios, que han sido afectados por al crisis política, la mejor recomendación es buscar lo más pronto posible una solución dialogada que deje a Honduras con una imagen favorable ante la comunidad internacional, ya que “los proyectos de desarrollo se han parado ante la cancelación de la ayuda externa”
Para Morales la devaluación de la moneda no se produce este año, porque “no les conviene a las imagen a las autoridades de facto dar una mala imagen al interior del país, sin embargo para el otro año, el lempira que mantiene un cambio de 18.89 en la compra, pasaría a más de 24 lempiras”. Esto agrava la ya deteriora economía de aquellos que viven con un dólar diario.
A esto se suma, la baja en la producción agraria, en la recaudación de impuestos, en las remesas y en las reservas nacionales, con los cual proyectos de educación, de salud y de infraestructura quedaría en segundo plano y obliga a este régimen de facto buscar otras estrategias como bonos o deudas internas, lo que compromete las arcas del Estado.
El propio Banco Central de Honduras (BCH), en la encuesta de proyecciones económicas del país realizada en marzo, encontró que el 71.9% de los encuestados manifestó que “el Gobierno de Honduras no está enfrentando adecuadamente la crisis financiera mundial”, lo que evidencia que esta crisis no comenzó el 28 de junio, pero el golpe de Estado la agudizó con el cierre de ayuda externa.
El presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Adolfo Facussé, dijo que los pronósticos del FOSDEH resultan conservadores y acusó al gobierno de Zelaya de indexar el salario mínimo de los docentes, según el Estatuto del Docente.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Desde El Salvador; Discusiones sobre un golpe
José M. Tojeira
Con la llegada del presidente Zelaya a Honduras y su escala en El Salvador se ha levantado una polémica que muestra que las profundas raíces autoritarias y exageradamente nacionalistas siguen firmes, especialmente en las mentes de las personas apegadas al poder económico. Se dice, entre otras cosas, que Zelaya ha sido destituido legalmente, que apoyar su paso por El Salvador es ilegal, que Brasil está creando problemas internacionales aceptándolo en su Embajada y que la comunidad internacional está ofuscada y equivocada en su negativa a aceptar a Micheletti como gobernante legítimo.
Afirmar que Zelaya ha sido destituido legalmente es absurdo. Se trata de un presidente al que se le asalta ilegalmente en su casa, sin orden de detención ninguna, se le lleva a la fuerza al aeropuerto y se le echa del país contra lo que la Constitución hondureña ordena.
Se informa públicamente desde el Estado que Zelaya ha presentado su dimisión, y sólo cuando Zelaya niega esa versión estatal se le acusa de violar la Constitución y de haber sido depuesto como presidente. No hubo proceso jurídico en su contra, no hubo posibilidad de defensa. Todo se hizo una vez expulsado del país ilegalmente.
La ilegalidad e improcedencia de la expulsión vicia cualquier proceso posterior y eso es lo que mueve a la comunidad internacional a no reconocer a Micheletti.
El paso de Zelaya por El Salvador es totalmente legal. Es un ciudadano centroamericano y puede entrar simplemente con su cédula de identidad. El Salvador además lo sigue reconociendo con justa razón como presidente constitucional de Honduras, al igual que toda Latinoamérica.
Incluso favorecer su retorno a Honduras no es más que favorecer una posición de derecho internacional que no sólo es salvadoreña sino de la gran mayoría de la comunidad internacional. La izquierda ni siquiera debería recordarle a la derecha el apoyo de un sector de esta última al delincuente Posada Carriles.
Brasil no crea problemas a Honduras teniendo a Zelaya en su embajada. Simplemente cumple con el derecho internacional de asilo. Amenazar a Brasil con medidas de fuerza, como ha hecho Micheletti en estos últimos días, exigiendo en un plazo de diez días la entrega de Zelaya, no es más que la continuación de un accionar ilegal y desconocedor de la legislación tanto hondureña como internacional. Cuando Zelaya quiso regresar a Honduras a través de la frontera de Nicaragua se le impidió militarmente. Romper relaciones diplomáticas con Brasil es una barbaridad más del régimen de Micheletti.
Decir que la comunidad internacional está equivocada simplemente da risa. Se puede decir dentro de El Salvador porque el debate interno en nuestro país es de muy baja calidad intelectual. Pero fuera de nuestras fronteras sería simplemente hacer el ridículo. El cierre de emisoras y la suspensión de garantías constitucionales dice bastante más sobre Micheletti que las turbias defensas que se hacen al interior de El Salvador.
Más que debatir estos puntos, lo que debemos hacer en El Salvador es presionar desde nuestra opinión y desde nuestro accionar diplomático, en favor de que haya un diálogo, especialmente en torno a la propuesta del presidente Arias de Costa Rica, para llegar a una solución que evite la crispación creciente que se está dando en Honduras. Nuestro país tiene sobradas razones para saber que la vía de la violencia no soluciona los problemas nacionales, Y ciertamente Zelaya fue expulsado de forma violenta de su país. Ni Zelaya debe llamar a la violencia ni Micheletti debe obstinarse en mantener la violencia golpista con la que se inició este descalabro. Los más pobres de Honduras son los que al final llevan la peor parte y cargan con el mayor dolor, si las élites son incapaces de llegar a una solución de diálogo. Impulsar y exigir diálogo entre las partes es el único camino ético.
Con la llegada del presidente Zelaya a Honduras y su escala en El Salvador se ha levantado una polémica que muestra que las profundas raíces autoritarias y exageradamente nacionalistas siguen firmes, especialmente en las mentes de las personas apegadas al poder económico. Se dice, entre otras cosas, que Zelaya ha sido destituido legalmente, que apoyar su paso por El Salvador es ilegal, que Brasil está creando problemas internacionales aceptándolo en su Embajada y que la comunidad internacional está ofuscada y equivocada en su negativa a aceptar a Micheletti como gobernante legítimo.
Afirmar que Zelaya ha sido destituido legalmente es absurdo. Se trata de un presidente al que se le asalta ilegalmente en su casa, sin orden de detención ninguna, se le lleva a la fuerza al aeropuerto y se le echa del país contra lo que la Constitución hondureña ordena.
Se informa públicamente desde el Estado que Zelaya ha presentado su dimisión, y sólo cuando Zelaya niega esa versión estatal se le acusa de violar la Constitución y de haber sido depuesto como presidente. No hubo proceso jurídico en su contra, no hubo posibilidad de defensa. Todo se hizo una vez expulsado del país ilegalmente.
La ilegalidad e improcedencia de la expulsión vicia cualquier proceso posterior y eso es lo que mueve a la comunidad internacional a no reconocer a Micheletti.
El paso de Zelaya por El Salvador es totalmente legal. Es un ciudadano centroamericano y puede entrar simplemente con su cédula de identidad. El Salvador además lo sigue reconociendo con justa razón como presidente constitucional de Honduras, al igual que toda Latinoamérica.
Incluso favorecer su retorno a Honduras no es más que favorecer una posición de derecho internacional que no sólo es salvadoreña sino de la gran mayoría de la comunidad internacional. La izquierda ni siquiera debería recordarle a la derecha el apoyo de un sector de esta última al delincuente Posada Carriles.
Brasil no crea problemas a Honduras teniendo a Zelaya en su embajada. Simplemente cumple con el derecho internacional de asilo. Amenazar a Brasil con medidas de fuerza, como ha hecho Micheletti en estos últimos días, exigiendo en un plazo de diez días la entrega de Zelaya, no es más que la continuación de un accionar ilegal y desconocedor de la legislación tanto hondureña como internacional. Cuando Zelaya quiso regresar a Honduras a través de la frontera de Nicaragua se le impidió militarmente. Romper relaciones diplomáticas con Brasil es una barbaridad más del régimen de Micheletti.
Decir que la comunidad internacional está equivocada simplemente da risa. Se puede decir dentro de El Salvador porque el debate interno en nuestro país es de muy baja calidad intelectual. Pero fuera de nuestras fronteras sería simplemente hacer el ridículo. El cierre de emisoras y la suspensión de garantías constitucionales dice bastante más sobre Micheletti que las turbias defensas que se hacen al interior de El Salvador.
Más que debatir estos puntos, lo que debemos hacer en El Salvador es presionar desde nuestra opinión y desde nuestro accionar diplomático, en favor de que haya un diálogo, especialmente en torno a la propuesta del presidente Arias de Costa Rica, para llegar a una solución que evite la crispación creciente que se está dando en Honduras. Nuestro país tiene sobradas razones para saber que la vía de la violencia no soluciona los problemas nacionales, Y ciertamente Zelaya fue expulsado de forma violenta de su país. Ni Zelaya debe llamar a la violencia ni Micheletti debe obstinarse en mantener la violencia golpista con la que se inició este descalabro. Los más pobres de Honduras son los que al final llevan la peor parte y cargan con el mayor dolor, si las élites son incapaces de llegar a una solución de diálogo. Impulsar y exigir diálogo entre las partes es el único camino ético.
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